Cada vez que soñamos, imaginamos que estamos en un estado flotante. Vamos de escenario en escenario, en busca de algo incierto. O en algunos casos esa situación incierta viene hacia nosotros (sea este una o mas personas, un lugar, etc.). Asi me encontraba yo. En un estado flotante, yendo de escenario en escenario; muchas veces sin darme cuenta si era una pesadilla o un sueño.
Hasta que él me halló y todo se aclaró. El sueño pasó a ser realidad. Y lo mejor de la realidad es que nunca despiertas de ella.
Asi es señores, señoras, señoritas y amigos todos. Me encontró y me propuso matrimonio.

!!! ME CASO !!!
Como es sabido por todos, Eneko vino a visitarme y una vez aquí lo planificamos todo. Aunque con anterioridad habiamos hablado de irnos a vivir juntos, las cosas se dieron de una forma muy linda y centrada.
Llegó un viernes por la noche, y no tardó en pedir mi mano a mi madre "aunque esas cosas están pasadas de moda"; pudo respetar las tradiciones de la familia (que siempre las hay), y hablar con ella de los planes que teníamos y de lo enamorados que estamos. Posteriormente nos dedicamos a pasar tiempo juntos; despertando uno al lado del otro, tomando desayuno, viajando, peleando por quien podía obtener "el record del mundo" en el antiquísimo juego de las Olimpiadas de Nintendo, etc.
El verlo ahí a mi lado... buff.. era más que suficiente para que mi corazón estallara de alegría. Su sonrisa, sus palabras, la forma que tiene de calmarme cuando me acaricia el cabello.. es única e increíble.
Una tarde, para ser exactos la tarde del 20 de marzo, salimos a comer a un sitio muy lindo con vista al mar (siendo ver
ano aquí, la vista era espectacular) en lo que suponía la celebración de nuestro aniversario. Sin embargo fue más que eso... mucho más.
En un momento durante la comida, se me ocurrió pedirle que hiciera un brindis. Desde que llegamos al restaurante, lo noté muy sonriente ... más de lo usual. Le pregunté en dos ocasiones que era lo que pasaba por su cabecita.. y no me contestaba, sólo sonreía. Al momento del brindis, me dijo lo mucho que me amaba y que estaba muy contento de nuestra relación, seguido a ello me preguntó: " ¿Marjorie... quieres casarte conmigo?".... a lo que yo contesté de la manera más natural "CLAAAAAAAAAAAAAAAAAARO". Ambos sabíamos que nos casaríamos (lo habíamos hablado antes), sin embargo no me lo había "preguntado preguntado", por eso yo respondí asi. Seguida a mi respuesta, el sacó una cajita y me entregó un anillo. No tenía la menor idea de que lo haría. Al verme así sorprendida, no paraba de reír y luego noté que las personas a nuestro al rededor nos observaban, una pareja de novios brasile
ños no paraba de sonreír como compartiendo nuestro "momento", unas francesas bebían vino blanco y no paraban de cotillear, y el camarero del restaurante nos felicitó.
Así desaparecimos en el horizonte, con una sonrisa de oreja a oreja, pensando en todo lo bueno que nos tocaría vivir.
Es por ello amigos míos, que quiero contarles esta noticia, que es lo mejor que me ha podido pasar.
Dios mediante y luego de la boda (civil) que se celebrará en agosto, iré a vivir al maravilloso pueblo de Alonsotegi (Vizcaya) al lado de quien será mi marido y hoy prometido Eneko.
Maite zaitut bihotza